La ubicación y el ser: por qué elegir Puerta del Ángel

Desde los primeros asentamientos la ubicación de los pueblos tenía un sentido trascendental.

A lo largo de la historia ubicación y situación han sido claves para el desarrollo de las diferentes culturas.

Desde la industrialización, el desarrollo masivo de las ciudades y su crecimiento parece haber dejado en segundo plano reflexionar sobre la situación de los asentamientos y su importancia en el día a día.

Para Madlyn es absolutamente primordial la ubicación de nuestra acción comunitaria. De este modo nos extendemos en diferentes puntos de la ciudad con sus características y siempre con el hilo conductor de un modo diferente de entender la comunidad. Lavapiés, Malasaña y Chamberí brillan con luz propia al ser barrios de principal objetivo en la capital.

Caso aparte es Puerta del Ángel, donde encontramos unas características absolutamente excepcionales, que por el brillo del centro en los últimos años habían quedado en segundo plano.

Una colina que se levanta hasta hacer cumbre en el Alto de Extremadura cuya ascensión nace junto al rio Manzanares y se ve aireada por la masa forestal de la Casa de Campo.

Lo primero, es lógico que pasase desapercibida esta espléndida situación, ya que años atrás no contábamos con Madrid Rio sino con la M30, varios carriles que suponían el primer cinturón de circunvalación de la ciudad y un agresivo corte para el viandante. Esto sumaba ruido y humo, al tiempo que el rio Manzanares era literalmente otra cosa, recordemos que en uno de sus temas más conocidos Joaquín Sabina aseveraba “perdido como un pato en el Manzanares”.

Pues bien, los tiempos cambian y las ciudades también. Hoy Madrid Rio es el epicentro de la actividad deportiva de la ciudad, el rio Manzanares se ha recuperado y encontramos una amplia fauna y flora. La colina nunca dejo de ser bonita y de estar en una situación privilegiada junto al centro, pero hoy es además uno de los lugares más salubres de la ciudad, con un aire de excelente calidad.

Qué decir de la magia de que tienen los lugares elevados, puntos de fuga que nos llevan a las vistas más románticas de la ciudad, calles con escalinatas, diferentes alturas que te hacen recordar que la madre tierra es fantástica. Un lugar fértil y una realidad en la que puedes recuperar los despertares de Valle-Inclán, que relataba como en Madrid le despertaban cada mañana el canto de los pájaros. Esto sucede en el Barrio todos los días. Y aprovecho el despertar para hablar de sueño ya que en Puerta del Ángel se duerme especialmente bien, cosa en la que creo que influye el gran lujo del barrio, la Casa de Campo.

Y sí, queda claro que estamos totalmente enamorados del barrio 102, pero es que día a día nos muestra que la ubicación, que la situación, que al fin y al cabo, la decisión de donde vivir es en ocasiones algo que te sorprende y hace mejor.

Os esperamos al atardecer en la Casa de Campo, o en cualquier escalinata, o junto al rio, en cualquier caso en una ubicación excepcional.