Conectar con lo sensible, valor fundamental de la comunidad Madlyn

En tiempos extraños, habiendo cerrado el primer año completo de pandemia. Podemos comenzar a tener ciertas conclusiones sobre la realidad contemporánea.

Evidentemente no todo el mundo reacciona del mismo modo, mas si cabe en una sociedad posmoderna cada vez más atomizada y desgraciadamente, polarizada. Cómo negar que la necesidad manda en lo básico, pero cuán importante es seleccionar, qué es lo básico.

Cultura y naturaleza.

Un año sin a penas eventos culturales, un año en el que nuestra responsabilidad nos impide caminar siquiera por el campo inspirando con fuerza sin la mascarilla.

Como dice Soledad Lorenzo “Todo el mundo tiene sensibilidad para el arte, pero hay quien no ha podido o querido desarrollarla. El arte es, en principio, una experiencia emocional. Ves algo y te atrae. O no te atrae. Después esa emoción la vas cargando de contenido, de inteligencia, de mirada”

Pues bien, esta extrañísima situación nos ha hecho en ocasiones estar más sensibles o menos. El que escribe cree sin duda en el vuelco sin miedo a la sensibilidad y la emoción, ya que cuando ésta desaparece es evidente que somos menos reales. Como decía en muchas ocasiones la directora de estudios del siglo XVIII Dolores Mateo “el museo, el arte, la emoción está cinco centímetros al alza de tu barbilla”.

Urge recuperar este espíritu de emoción, porque invita igualmente a la comprensión y nos abre al diferente lo cual es siempre un acierto. Tomemos las limitaciones del momento no como un muro, sino como un pedestal para el ingenio y la expresión en el formato que sea.

Desde Madlyn hemos luchado por la promoción artística hasta que las circunstancias nos lo han impedido. Pero gritamos, alto y claro, que volveremos. Volverán nuestros eventos culturales y lo harán con la lección aprendida de la importancia de los mismos. Volverán los mercadillos sostenibles, las Jam Sessions , las actividades infantiles. Nosotros hemos utilizado este tiempo para cerrar lazos con los artistas, agentes esenciales en nuestra comunidad.

Del mismo modo recordar, que nuestros talleres de Historia y Filosofía volverán igualmente porque nos ayudan a construir un entorno mejor.

Porque en una realidad que invita a la ansiedad, es clave volver al arte porque cura, volver a la naturaleza porque cura; son valores fundamentales de la comunidad Madlyn.

Aprovechemos este inicio de la primavera para pararnos a ver las flores abrirse, por ejemplo, en el Patio de Caramuel donde nuestro vecino Pablo se esfuerza en tenerlas maravillosas, gracias Pablo. Aprovechemos para ver como protegemos el patrimonio en nuestras fachadas históricas, para pasear por la Casa de Campo que aúna historia y naturaleza a partes iguales. Para admirar las fotos de “la movida madrileña” en nuestro edificio de Lavapiés.

En resumidas cuentas, el tiempo que falta para que vuelvan nuestros eventos, elijamos alzar la barbilla cinco centímetros y recordar que somos arte y somos naturaleza.